C├│nsules




Julio C├ęsar
Con la República, Roma sustituyó el liderazgo de los reyes por un nuevo sistema de gobierno: se creó el cargo de cónsul, magistrado supremo, con imperium, a quien se atribuyeron todos los poderes que había tenido el rey, aunque ahora con carácter colegiado y temporal.

Se nombraban dos cónsules, que daban nombre al año (epónimos). Los sustitutos eran llamados suffectiSus mandatos eran anuales y cada cónsul podía vetar las decisiones del otro (intercessio).

Vestía la toga praetexta, usaba la sella curulis e iba precedido por doce lictores (oficiales de orden público encargados de escoltar altos cargos).

El cónsul dirigía el gobierno de Roma y, en tiempos de guerra, era el comandante del ejército. En caso de peligro exterior o de grave conmoción interna, el Senado podía dictar un senadoconsulto y autorizar a los cónsules a nombrar un dictador. El nombramiento, por un período máximo de seis meses, significaba la reunión en una sola persona de los máximos poderes y la suspensión del ejercicio de las demás magistraturas ordinarias.
La figura del cónsul se formó lentamente después de la caída de la monarquía.

Inicialmente coexistieron el rex sacrorum en el ámbito exclusivamente religioso y el magister populi, que se hizo cargo de las responsabilidades políticas y militares.

Los plebeyos desconocían las normas por las que podrían llegar a ser juzgados y normalmente los patricios aplicaban la tradición según convenía a sus intereses (mores maiorum). Por ello, una de las primeras reclamaciones plebeyas fue la organización de la tradición romana en forma de leyes. Para ello, el Senado acordó enviar a Grecia una comisión para informarse acerca del gobierno de las ciudades griegas y sustituyó el magister populi por un colegio de diez personas (decemviri legibus scribundis consulari imperio) encargado de redactar en el plazo de un año un conjunto normativo que permitiera regular las relaciones entre todos los ciudadanos romanos. El resultado fue la Ley de las XII Tablas, el primer cuerpo legal estructurado que, a título de normas básicas de convivencia, fue expuesto públicamente en el Foro en 451 aC.

Una vez aprobada esta ley, en 449 aC se restableció una magistratura de dos personas, que pasaron a llamarse praetor minor y praetor maximus.

Desde ese momento, este colegio pretorial, precedente del consular, se alternaría con los colegios de tribunos militares con poder consular (tribuni militum consulari potestate).

En 367 aC, las leges Liciniae-Sextiae, culminaron el proceso de equiparación entre patricios y plebeyos, permitiendo el acceso progresivo de estos últimos a las magistraturas.

Los cónsules eran elegidos per los comitia centuriata y por efecto de la intercessio, únicamente adoptaban decisiones de consenso: sólo el veto del otro cónsul y, más tarde, el de los tribunos de la plebe limitaba sus facultades. En cambio, los cónsules podían interferir en las decisiones de los pretores, ediles y cuestores. Su poder militar era ilimitado y tenían el mando de dos legiones cada uno.

Con el tiempo y para mayor seguridad, se exigió que las decisiones de los cónsules fueran ratificadas por el Senado, que podía así controlar los tratados y, en general, participar en las decisiones que trascendieran al mandato de un año.

Inicialmente, tomaban posesión del cargo los idus de marzo, pero a partir de 153 aC lo hicieron en las calendas de enero. Cuando finalizaba el mandato, estaban sujetos a las leyes y, si procedía, tenían que rendir cuentas de sus decisiones.

Al aumentar el territorio, algunas de las atribuciones de los cónsules tuvieron que ser compartidas con magistrados provinciales (procónsules y propretores).

Para ser cónsul se exigía haber cumplido 40 años para los patricios y 42 para los plebeyos, aunque era posible ocupar el cargo más de una vez (en un primer momento fue necesario que entre nombramiento y nombramiento transcurriera un período mínimo de tiempo, que empezó siendo de diez años).

La Lex Vibia annalis de 180 aC exigió, para acceder al consulado, pasar con anterioridad por las magistraturas inferiores (cursus honorum) y respetar el tiempo de inactividad prefijado entre cada magistratura.



Siglo VI aC




Siglo V aC




Siglo IV aC




Siglo III aC




Siglo II aC




Siglo I aC




Siglo I dC




Los nombres y las fechas han sido obtenidos de Thomas Robert Shannon Broughton, The Magistrates of the Roman Republic, vol. I (Philological Monograph No. 15), American Philological Association, New York, 1951.